Una aireación sana
Por qué es tan importante airear...
Hoy en día, las construcciones nuevas y las saneadas están mucho mejor aisladas que antes.Las juntas de goma en las ventanas y una protección térmica efectiva evitan que se produzca una ventilación “involuntaria” como antes era el caso. Bajo las condiciones actuales de protección térmica, el aire se cambia sólo una vez cada 5 horas. Sin embargo, el cambio de aire en las habitaciones donde se encuentran personas se debe realizar aproximadamente una vez por hora en el caso ideal. Esto significa que los valores de concentración de contaminantes y del contenido de dióxido de carbono son cinco veces mayores, mientras que el contenido de oxígeno se reduce correspondientemente. Sin embargo, aireando correctamente se puede optimizar fácilmente la calidad del aire de su vivienda y disfrutar de las ventajas de un clima agradable en su casa:
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Aire de gran calidad
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Evitar la aparición de hongos
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Un clima saludable en su vivienda
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Conservación de la sustancia constructiva
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Ahorro de costes de calefacción
...y qué ocurre cuando no se hace.
Las consecuencias que puede tener una aireación mala sobre la salud no se deben subestimar: La aparición de hongos es un serio problema. La principal causa de ello reside en una humedad demasiado alta. Para alimentarse les basta el empapelado de la pared o el polvo sobre la misma. Los hongos, además de no resultar nada apetitosos y oler mal, pueden deteriorar construcciones y tener efectos nocivos sobre la salud. Una humedad elevada mejora además las condiciones vitales de los ácaros de polvo domésticos, que suelen aparecer en muebles acolchados o colchones y que suponen un peligro para las personas con alergia. Las fuentes de las sustancias contaminantes del aire pueden ser muy variadas: materiales de construcción, revestimientos de suelo o muebles, el humo del tabaco o el uso intensivo de detergentes químicos empeoran la calidad del aire del entorno. Las consecuencias de ello pueden ser malestar, dolores de cabeza y cansancio, así como alergias, enfermedades de las vías respiratorias o intoxicaciones.